Tips para meditar en la Biblia


¿Cómo inicias tu día? ¿A qué hora acostumbras a levantarte? ¿Qué es en lo primero que piensas al despertar?

Hay personas tan disciplinadas que después de despertar, apagan la alarma y antes de que sus pies toquen el piso dan gracias a Dios y comienzan a orar y disponen un tiempo para leer y meditar la Palabra de Dios.

Pero ¿qué es meditar en la Palabra?

La verdadera meditación cristiana es un proceso activo del pensamiento (pensando, resolviendo), donde nos entregamos al estudio de la Palabra, orando sobre ello, y pidiéndole a Dios que nos dé el entendimiento por el Espíritu, Quien habita en el corazón de cada creyente, y Quien ha prometido guiarnos “a toda la verdad” (Juan 16:13). Entonces ponemos esta verdad en práctica, sometiéndonos a ello (las Escrituras) como la regla para nuestra vida y práctica, mientras practicamos nuestras actividades cotidianas. Esto ocasiona el crecimiento y la madurez espiritual en las cosas de Dios, al ser enseñados por el Espíritu Santo.

Got Questions

Quizá no hemos tenido el cuidado de llenar nuestra mente con la Palabra de Dios y vamos de la oración a la meditación y de pronto a los pendientes que tenemos y de regreso a la Palabra y nos vamos a que ya casi es la hora de levantar a los niños para la escuela y que no nos da tiempo y… pasó el tiempo, nos frustramos porque no logramos meditar en la Palabra y pasan las horas del día sin que nos concentremos en ella y lo que es peor, no aplicamos lo que Dios nos muestra porque no sabemos qué es lo que dice.

¿De qué estamos llenando nuestra mente? ¿En qué ocupamos la mayor parte de nuestro tiempo? ¿Qué es lo que estamos poniendo en nuestra mente cada día?

Estas semanas han estado llenas de tragedias, desde inundaciones, huracanes, terremotos, violencia, incendios y más y más cosas que si solo nos enfocamos en ellas, probablemente viviremos con miedo y quizá en casos extremos nos llegue a debilitar nuestra fe.

Es sencillo darnos cuenta de que estamos llenando nuestra mente si tan solo escuchamos lo que decimos, vemos la forma en como reaccionamos y cómo estamos viviendo. Si nuestra mañana la llenamos con los titulares alarmantes de las noticias, si en el transcurso del día escuchamos programas de revista o telenovelas, probablemente estamos acostumbrándonos a vivir con el mismo estilo de vida de todo eso y no nos hemos dado cuenta.

La Palabra de Dios, sobre todo los salmos, nos invitan constantemente a amar la Palabra, a buscarla como al oro, a anhelarla, a meditar en ella porque ella es perfecta…

La ley del Señor es perfecta, que restaura el alma;
el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo.
Los preceptos del Señor son rectos, que alegran el corazón;
el mandamiento del Señor es puro, que alumbra los ojos.
El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre;
los juicios del Señor son verdaderos, todos ellos justos;
deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino,
más dulces que la miel y que el destilar del panal.

Salmos 19:7-10

N A D A… No hay nada que se compare a la Palabra de Dios.

En ella encontramos todo lo que necesitamos para vivir día a día, encontramos restauración, fuerza, ánimo, esperanza, fe… nos guía a la verdad, guía nuestros pasos, es un faro en la obscuridad.

¿Por qué es difícil meditar en ella? Quizá porque no hemos alcanzado a entender lo maravillosa, grandiosa y enorme bendición que tenemos al conocer el corazón de Dios a través de Su Palabra y de conocer a Cristo más íntimamente.

Algunos tips para meditar en la Palabra

  • Escríbela, puedes transcribir versículos o capítulos enteros poco a poco. He experimentado que mientras transcribo me es más sencillo memorizarla.
  • Puedes tener un cuaderno destinado para hacerlo o bien, hacerlo en pequeñas tarjetitas donde puedas escribir los versículos que deseas memorizar.
  • En tu tiempo devocional repite en voz alta la escritura que estés estudiando y la que desees memorizar también.
  • Me ha ayudado mucho escuchar la Palabra, hay aplicaciones como YouVersion que tienen la opción de audio Biblia y es una ayuda enorme a la hora de querer memorizarla.
  • Otro tip es colocar notitas como los post-it con el versículo escrito, en lugares que sabes que los leerás cuando los veas, por ejemplo, tu espejo, la puerta del refrigerador, tu Biblia, etc.

Lo que buscamos es llenar nuestra mente y corazón con la Palabra de Dios, pero para ello necesitamos comprometernos y disponer del tiempo y ¿sabes qué? Hasta de decidir renunciar a ciertas actividades que acostumbramos a hacer para dedicarnos a leer la Palabra, orar, meditar en ella y buscar memorizarla.

Invertir el tiempo en la Palabra de Dios, siempre será bien recompensado.

¿Tienes algún otro tip que quieras compartir con nosotras? ¿Qué te ha servido a la hora de meditar en la Palabra de Dios?

En Su Gracia

8 Comments

  1. Bendiciones,siempre me es de mucha bendición está palabra la cual ayuda a mi crecimiento espiritual. Gracias

  2. Es verdad. Cuando estudie el Génesis, me ayudó mucho hacer líneas del tiempo, y transcribir todo aquello que hacía vibrar mi corazón. A la fecha, a pesar de ya no haberla estudiado de nuevo de la misma forma, puedo relatar en orden lo que describe el libro. Me encantó estudiar así y aunque me llevó varios meses, alimentó mi espíritu grandemente. Gracias Karlita por este tema.

    1. Estudiar la Palabra es hermoso, somos privilegiadas de poder estudiarla en libertad. te mando un abrazo Hicetd!

  3. Es de bendición poder aprender cómo estudiar la palabra de Dios’
    Muchas veces queremos aprender , y muchas veces nadie quiere compartir la sabiduría que le ha dado el Señor, y no han entendido que no es para esconderla ,si no para compartirla .
    Hacen cómo el de los talentos que lo enterro

    Mateo 25:14-30 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

    Parábola de los talentos
    14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

    15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

    16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

    17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

    18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

    19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

    20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

    21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

    22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

    23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

    24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

    25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

    26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

    27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

    28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

    29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

    30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

    Gracias por compartir el Señor te Bendiga

    Mateo 25:14-30 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

    Parábola de los talentos
    14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.

    15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

    16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.

    17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.

    18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

    19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.

    20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.

    21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

    22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

    23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

    24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;

    25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

    26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.

    27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

    28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

    29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

    30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

    1. Un abrazo hermana, Dios nos permita seguir aprendiendo y compartiendo de gracia lo que de gracia hemos recibido! Un gusto leerte!

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