#Confesiones de mamá


SIN HIJOS

Vivía la vida como si fuera eterna.

No me preocupaba el mañana.

No me importaba si comía a deshoras o si bebía sólo café.

SIN HIJOS

Buscaba ropa que combinara y luciera espectacular.

Mi maquillaje era necesario antes de salir de casa

Largas horas en el salón, era el mejor tiempo invertido.

SIN HIJOS

Las salidas a cualquier lugar eran ligeras, sin maletas, sin protector solar.

Despertaba tarde, muy tarde, dormía muy poco

La comida exprés era la ideal.

SIN HIJOS

El sueldo que percibía era gastado en un abrir y cerrar de ojos y no recordaba en qué.

Mi habitación era un santuario, lleno de artículos para mujer.

SIN  HIJOS

No tenía miedo a los accidentes en carretera.

No procuraba ponerme el cinturón de seguridad.

No tenía cuidado si las escaleras eran peligrosas o si el aceite caliente en la estufa pudiera derramarse.

SIN HIJOS

No pensaba en asear el piso a conciencia, por el pequeño que gatea.

No pensaba en guardar las monedas pequeñas en un estante alto.

No buscaba deshacerme de los peligros inminentes que existen en los cajones de triques.

SIN HIJOS

No sabía el dolor de ver a un niñito llorar.

No sabía lo que era una noche sin dormir, a causa del miedo que causa el no saber si respira.

No sabía lo que se siente llorar junto a un pequeñito cuando enferma.

SIN HIJOS

No sabía disfrutar de un helado compartido.

No había entendido el poder de un abrazo nocturno.

Vivía sin conocer la felicidad total.

No había entendido la necesidad de vivir por alguien más.

HOY QUE SOY MAMÁ

Las horas mirándolo dormir, parecen ser minutos

El dolor al separarlo de ti, es inexplicable.

La comida sana y caliente es una necesidad diaria.

HOY QUE SOY MAMÁ

Entiendo el dolor que se siente al no poder calmar un llanto.

Conozco que el amor es eterno e incondicional.

Entiendo más el amor de mi Padre Celestial.

HOY QUE SOY MAMÁ

Mi felicidad no es tan importante como la de ellos. Pues su felicidad es mi felicidad.

Agradezco por la oportunidad de ser portadora de vida, de alimentar a otro humanito.

Aprendo que entre más amor doy, más amor recibo.

HOY QUE SOY MAMÁ

Amo el vínculo que tuve con mi madre

Me siento grande al verlos sonreír.

Mi corazón canta cuando ellos me llaman: Mamá.

HOY QUE SOY MAMÁ

El amor que experimento con ellos, es un amor que no conocía y ahora amo.

Agradezco a Dios por la bendición de dar vida, de ser quien instruya a sus hijos.

Agradezco la oportunidad de vivir un día más.

HOY QUE SOY MAMÁ

Los días son diferentes, vivo despacio, sin correr, anhelando que no crezcan tan rápido y verlos crecer de mi mano.

Mis días no serán perfectos en cuanto a rutina, mi peinado y mi vestimenta no serán impecables pero mi corazón lleno está.

HOY QUE SOY MAMÁ

Una sonrisa, una carcajada al unísono con ellos, es una sinfonía que vale la pena reproducir.

Mi vida ya no es igual, hay más amor, más calidez, más ternura, más compasión.

Ahora que soy mamá, miro mi vida anterior y no quisiera regresar. Renuncié a muchos sueños y proyectos por ser madre y fue la mejor decisión que tomé, formar hombres y mujeres que el día de mañana transformen el mundo de alguien más para bien, como ellos lo han hecho conmigo…me llena de gratitud y felicidad.

Hoy que soy mamá, no imagino mi vida sin ellos, sin sus travesuras, sin sus llantos, sin su risa, sin sus ocurrencias a medio día. No imagino mi vida sin esas manitas en el cristal, sin esas acuarelas en la pared, sin esos ojos expresando amor.

Hoy que soy mamá, agradezco a Dios porque me da la fuerza para nutrir sus corazones. Mi identidad está en Cristo, no en la maternidad, eso debo recordarlo todos los días. El ser mamá de tiempo completo y estar con las manos llenas, me mantiene dependiendo del Señor, es por Su Gracia que no colapso cada día.

Dios nos ayude a criar, instruir y dirigir a Cristo a cada uno de nuestros hijos.

Los hijos son un regalo del Señor;
los frutos del vientre son nuestra recompensa.

Salmo 127:3 RVC

En Su Gracia

2 Comments

  1. Es hermoso éste mensaje. Nos muestra el amor de Dios a través de nuestros hijos, lo capaces que nos ha hecho Dios para sentir el dolor ajeno. Pues aunque no lo sentimos en nuestro físico, parece que es nuestro al ver a nuestros pequeñitos en peligro o tratando de evitar cualquier accidente o molestia en ellos… Gracias Karma por compartir con nosotras la mejor bendición que Dios puede darlnos como sus hijas. Ser madres

    1. amén amiga! Gracias a Dios por el privilegio que nos ha dado al ser madres, es por su gracia que nos mantenemos en pie, un abrazo!

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